INTERNET
COMO MERCADO
Es un medio de comunicación
que cada vez abarca una porción más importante del mercado. En esta ocasión ya
no veremos a Internet como un medio sino como un mercado, donde compradores y
vendedores confluyen para realizar operaciones comerciales.
Lo primero que debemos hacer
es romper el mito de que el comercio por Internet se limita
estrictamente a operaciones de compra venta entre grandes empresas punto com y
un universo global de compradores particulares (comercio B2C o business to
consumer). Esta creencia, aunque no es falsa, no describe la
multiplicidad de relaciones comerciales que fluyen a través de la Red.
Empecemos por decir
que el vendedor en Internet puede ser una empresa pequeña, mediana o grande,
incluso una persona sin ninguna locación comercial. Por otra parte, los
compradores no sólo están conformados por personas sino por empresas de
cualquier tamaño. En este sentido, el comercio se puede dar entre
empresas y personas; entre empresas (comercio B2B o business to business) y
entre los propios particulares (denominado P2P o peer to peer). Aun
cuando el mayor volumen de transacciones ocurre entre empresas, el
comercio entre particulares ha venido ganando mercado.
Otra creencia que podemos
cuestionar es aquella en virtud de la cual para hacer comercio
electrónico se requiere de una inversión cuantiosa. Aun cuando muchas
empresas han invertido buena parte de su presupuesto en ampliar sus
plataformas para transacciones en la red, hoy día muchas de ellas, sobre todo
las más pequeñas, se aprovechan de las estructuras existentes, donde
destacan los sitios de subastas para el comercio entre particulares, tales como
eBay o MercadoLibre.com.
El comercio electrónico es
cada vez mayor y ofrece múltiples ventajas, tanto para el ofertante como para
el que adquiere un bien o servicio. Para una empresa que
quiere aprovechar este medio, la posibilidad de tener una tienda
abierta las 24 horas del día, los 7 días de la semana, es sin duda uno de
los principales atractivos. Igualmente, este mercado no tiene fronteras y le ha
permitido a muchas empresas llegar a clientes en lugares distantes o
a sectores donde nunca se había realizado esfuerzo alguno de
mercadeo, a pesar de las múltiples restricciones al comercio internacional que
todavía existen, como los costos de transporte y los impuestos.
Como todo negocio,
este mercado también tiene limitaciones y la mayor de ellas
es la dificultad de emitir una factura electrónica ajustada al formato
exigido por las autoridades fiscales – SENIAT, en el caso de Venezuela
– lo que incrementa considerablemente el manejo y los costos asociados a
la facturación. Si vendemos a mercados masivos, también la
penetración de Internet luce baja, ya que actualmente alcanza a un 20% de los
usuarios, a pesar de que la mayoría de ellos pertenecen a los
estratos socioeconómicos D y E.
Como se deduce de este
análisis, los costos y limitantes de tener un negocio en
Internet cada vez son menos, al tiempo que las oportunidades y
ventajas se incrementan.
Si después de esta
lectura, se siente atraído por la posibilidad de explorar en la Web
un mercado para la venta de sus productos o servicios, me atrevería a
sugerirle que comience por definir claramente su estrategia.
internetcomomercado.pdf
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